
Ella fué el regalo más preciado de mi vida, cuando se anunció fué lo más espectacular y El, vino a ser el complemento de mi felicidad.
Fué como tener una plantita que le van saliendo sus hojas y sus ramitas van creciendo y creciendo y hasta donde crecerian, no lo sabía, pero de pronto te das cuenta y reparas en que hay retoños, botones que abrirán y que llenarán mi jardín, cuando? tal vez pronto, pero cuando menos lo piense estarán ahí, floreciendo, llenando mi alma de dicha, iluminando y vistiendo mi vida, perfumando cada rincón de mi corazón.


0 comentarios:
Publicar un comentario